Rozaduras y arañazos
De aparcar apurado, de una rama o del rodillo del lavadero. Si el arañazo no ha atravesado la pintura, muchas veces se quita con un pulido. Si se ve la imprimación gris o el metal, hay que pintar la pieza.
Servicio principal
Un golpe en el parking, una rozadura al aparcar, una puerta abollada o la corrosión que ya asoma en una aleta. Lo reparamos y lo pintamos para que no se note dónde estaba.
Cómo trabajamos
Trabajamos con recambios y pinturas de primera calidad, y cumplimos con toda la normativa vigente de la Consejería de Industria de Castilla y León y del Ayuntamiento de Ávila.
El objetivo es siempre el mismo: que la pieza reparada no se distinga del resto del coche. Ni en la forma, ni en el color, ni con el sol de frente.
Para eso partimos del código de color de tu coche —el que viene en la pegatina del marco de la puerta o del vano del motor— y a partir de ahí ajustamos la mezcla. No basta con el código: un coche de diez años no tiene el mismo tono que el día que salió de fábrica, porque el sol lo ha ido cambiando. Por eso se prueba y se compara con la pieza de al lado antes de pintar nada.
Según el daño
No todos los golpes se arreglan igual ni cuestan lo mismo. Esto es lo que solemos ver y qué implica cada caso.
De aparcar apurado, de una rama o del rodillo del lavadero. Si el arañazo no ha atravesado la pintura, muchas veces se quita con un pulido. Si se ve la imprimación gris o el metal, hay que pintar la pieza.
La puerta del coche de al lado, un carro del supermercado, un golpe al maniobrar. Se devuelve la forma a la chapa, se prepara la superficie y se pinta la zona difuminando con las piezas contiguas.
Es la pieza que más sufre y casi siempre es de plástico. Agrietado, descolgado o con los anclajes partidos: buena parte de las veces se repara y se repinta, lo que sale más barato que uno nuevo.
Aparece en los bajos de las puertas, en los pases de rueda y alrededor de la luneta. Hay que sanear hasta llegar al metal sano antes de pintar: si se tapa por encima, vuelve a salir en un par de inviernos.
Cuando la chapa está pandeada o el óxido ha pasado del otro lado, reparar deja de tener sentido. Se monta la pieza nueva y se pinta en el color del coche, no en el que venga de fábrica.
Un cambio de color o devolverle el aspecto a un coche que lo ha perdido con los años. Se desmonta lo que hay que desmontar y se pinta pieza a pieza, no a brochazos por encima.
Paso a paso
Traes el coche, miramos el daño y te decimos qué implica: si se repara la pieza o hay que sustituirla, y qué plazo lleva.
Te pasamos el presupuesto. Si va por seguro, esperamos al perito y nos entendemos directamente con la compañía.
Desmontaje de lo que estorbe, reparación del golpe y devolución de la forma original. Si la pieza no tiene arreglo, se sustituye.
Masillado, lijado e imprimación. Es la parte que nadie ve y de la que depende que el acabado aguante años.
Igualamos el color de tu coche, pintamos en cabina y secamos. Sin polvo y a temperatura controlada.
Montamos, pulimos y comprobamos que la pieza casa con el resto de la carrocería. Te lo entregamos limpio, te avisamos y te lo llevas.
Todo lo que hacemos
Golpes de cualquier tamaño, con parte de seguro o sin él. Trabajamos con todas las compañías.
Parabrisas, lunas laterales y trasera. Si la luna está picada o rota, la cambiamos.
Los faros amarillean y pierden luz con los años. Se recuperan sin cambiar la óptica y se nota al conducir de noche.
Devuelve el brillo a una pintura apagada y quita las marcas superficiales del lavado.
Bordillazos, rozaduras y llantas desconchadas. Se reparan y se pintan del color que quieras.
Paragolpes y piezas plásticas agrietadas o rotas: muchas se reparan en vez de sustituirse.
Elimina olores y bacterias del habitáculo. Útil tras una avería del aire acondicionado, humedades o si has llevado animales.
Gratis, para que no te quedes tirado mientras reparamos el tuyo. Según disponibilidad: pídelo al reservar la cita.
Dudas frecuentes
Depende del daño y de si hay que pedir piezas. Una rozadura o un paragolpes suelen ser cuestión de días; un golpe grande con sustitución de piezas y peritación lleva más. Te damos un plazo concreto cuando vemos el coche, y si algo cambia te avisamos.
Ese es justo el trabajo. Igualamos el color a partir del código de tu coche y ajustamos hasta que la pieza reparada case con las de al lado. En pinturas metalizadas y perladas se difumina con las piezas contiguas precisamente para que no haya salto.
Sí. Pintamos depósitos, carenados y llantas de moto, y trabajamos con furgonetas y autocaravanas. Aquí puedes ver el antes y después de algunos trabajos.
Para ver el coche y darte presupuesto puedes acercarte en horario de taller, aunque con cita online te aseguras de no esperar. Para dejarlo, reserva el día en la web o llámanos y lo cuadramos, sobre todo si necesitas vehículo de sustitución.
Puedes hacerte una idea con nuestra guía por pieza: buscas la zona golpeada y ves de qué depende el precio. El presupuesto siempre lo damos viendo el coche, porque el mismo golpe puede esconder daños distintos por debajo.
Reparar casi siempre sale mejor de precio y conserva la chapa original del coche, que en un vehículo antiguo o en un clásico importa. Pero no todo es reparable: si la pieza está pandeada, muy estirada o el óxido ha pasado al otro lado, aguantará mal y acabará notándose. Al ver el coche te decimos cuál de las dos cosas conviene y por qué.
Depende de tu póliza y de lo que cueste la reparación. Si el arreglo ronda lo que pagas de franquicia, muchas veces compensa hacerlo por tu cuenta y no tocar el seguro. Si es un daño mayor o hay un tercero implicado, lo normal es dar parte y reparar con tu seguro en el taller que tú elijas. Pásate y te decimos lo que costaría sin parte, y con ese número ya decides tú.
Estamos en el Polígono Las Hervencias. Llámanos, escríbenos por WhatsApp o pásate en horario de taller.