Trabajo de oficio
Restauración de
clásicos y motos
Hay coches que no se reparan: se recuperan. Y hay motos que no se pintan: se visten. Es la parte del trabajo que se mide en horas de taller, no en referencias de recambio.
Clásicos
Carrocerías completas,
pieza a pieza
Un Mini, un Seat 600, un Sierra Cosworth. Cuando una carrocería llega con corrosión, chapa cansada y capas de pintura de varias vidas, no hay atajo: hay que desmontar, sanear, reconstruir la forma y volver a empezar desde el metal.
Lo hacemos con el tiempo que haga falta y hablando contigo en cada fase, porque en una restauración las decisiones —hasta dónde llegar, qué se conserva, qué acabado— son tuyas.
Motos
Depósitos, carenados
y llantas
Pintamos motos completas y también piezas sueltas: depósito, colín, carenado, guardabarros y llantas. Colores lisos, metalizados, dorados, perlados o el diseño que traigas en la cabeza.
Como son piezas pequeñas y muy visibles, su acabado se mira de cerca y con la moto parada. Por eso van a cabina igual que un coche.
Galería
Trabajos de restauración
¿Tienes un proyecto parado?
Cuéntanos qué es y en qué estado está. Te decimos con franqueza qué se puede hacer, por dónde empezaríamos y qué supone.